viernes, 19 de septiembre de 2008

Hospital Universitario de Getafe pierde Camas Personal y Servicios.

La privatización de la sanidad avanza en Madrid , al igual que en castilla-la mancha. Por supuesto, al igual que hace y dice el gobierno de Esperanza Aguirre-PP en Madrid aquí el gobierno regional de José Mª Barreda-PSOE, también lo justifica para beneficio de los ciudadanos (faltaría mas).

LOS NUEVOS HOSPITALES DE LA CAM. CAS Madrid


La aplicación del modelo de Concesión Sanitaria en el Servicio Madrileño de Salud




El modelo de “concesión sanitaria” o PFI (iniciativa de financiación privada) ha sido importado del Reino Unido, donde los conservadores y laboristas llevan aplicándolo desde el año 1991 en el sector sanitario, habiendo logrado en la actualidad desmantelar una gran parte del Servicio Nacional de Salud británico (NHS) hasta el punto de que una parte muy importante ya está en manos de empresas privadas, principalmente multinacionales norteamericanas (en el NHS, el PFI está siendo usado para construir cerca de 100 nuevos hospitales) .

Este modelo ha sido usado en nuestro país para la construcción de otro tipo de infraestructuras (grandes obras públicas del tipo autopistas, aeropuertos, embalses...), pero no ha sido hasta hace pocos años cuando el PP comenzó a experimentarlo en al ámbito sanitario en la Comunidad Valenciana (hospital de Alzira). El objetivo del modelo PFI es dar entrada al capital privado en el sector público sanitario, asegurándole rentabilidades escandalosas durante varias décadas.
Las diferentes administraciones públicas lo presentan como una idea beneficiosa para el sector sanitario público, justificando la utilización del modelo PFI porque el gasto dedicado a los pagos anuales de los arrendamientos a las empresas privadas no computa como gasto público a efectos contables (aunque realmente sea dinero público). Este modelo se aplicará proximamente en otros sectores públicos (escuelas, centros sociosanitarios...).

Bajo el modelo PFI, los proyectos de construcción de hospitales son financiados por el sector privado (reemplazando el sistema tradicional, utilizado en las últimas décadas, en las que la construcción de nuevos hospitales ha sido pagada directamente con dinero público y los centros permanecian en manos públicas), de forma que un grupo de empresas privadas, generalmente sin experiencia en el campo sanitario (suelen coincidir empresas de la construcción, servicios y bancos), financian y construyen un nuevo hospital. La Administración Sanitaria paga un alquiler o arrendamiento durante un plazo de entre 30-60 años al grupo de empresas propietarias del hospital, que cubre gastos de construcción, el alquiler del edificio, el gasto de servicios de soporte y los teóricos riesgos transferidos al sector privado.
Por si no fuera suficiente, el terreno público alrededor de los hospitales se cede a las empresas concesionarias, quienes los explotarán con total libertad y sin ningún tipo de control público (parking, centros comerciales, centros de ocio, etc.).
Esto implica que los ocho nuevos hospitales del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS), situados en Majadahonda, San Sebastian de los Reyes, Coslada, Vallecas, Arganda, Parla, Valdemoro y Aranjuez, serán diseñados, construidos, poseídos y gestionados por grupos de empresas privadas.

El personal sanitario (médicos, enfermeras, matronas..) continuará perteneciendo (excepto en el caso del Hospital de Valdemoro) al SERMAS, pero realizarán su trabajo dentro de un hospital privado, con las presiones que, en aras de maximizar los beneficios van a sufrir por parte de la empresa privada propietaria del centro.

El modelo PFI es mucho más caro que el modelo público
La experiencia internacional demuestra que este modelo es hasta 4 veces más caro para los contribuyentes que el modelo tradicional (en el que el sector público solicita un crédito a tasas de interés preferenciales). Evaluaciones realizadas en Gran Bretaña, demuestran un aumento medio en el gasto del 72 % desde la aplicación de este modelo. En otros casos (Australia, Canada...), los costes habían crecido tanto que, ante la alarma social, los gobiernos se han visto obligados a intervenir “rescatando” la concesión (previa indemnización a las compañías propietarias). En la Comunidad Valenciana, ante las perdidas sufridas por la Unión Temporal de Empresas privadas propietarias del hospital de Alzira, la Administración se vio obligada a rescatar el centro, reflotarlo, unirle los centros de salud públicos de la comarca, incrementar las cantidades pagadas por cada habitante de la comarca,.....y cederselo de nuevo, ¡al mismo grupo de empresas anterior!
Este modelo conlleva inevitablemente un gasto extra en asesorías, expertos, negociaciones, abogados, consultoras, seguimiento de obras, etc. que podrían evitarse si los hospitales furesen públicos. En Gran Bretaña los gastos de la negociación de los contratos de PFI han sido estimados en unas siete veces más altos que en las ofertas tradicionales

Ni los macrohospitales son funcionales, ni los pequeños hospitales son realmente operativos. Los nuevos hospitales han sido diseñados con muy pocas camas: no están planificados para atender la totalidad de las necesidades de la población, sino que están diseñados para realizar actividades sanitarias que no comportan grandes riesgos, pero aseguran tasas de retorno elevadas y beneficios rápidos (las actividades más frecuentes y con menos riesgos). Las actividades más costosas y “menos rentables” (unidades de quemados, cirugía especializada,....), se mantendrán en los centros públicos.

Los nuevos hospitales (descontando el caso del hospital Puerta de Hierro, que es cerrado en su actual ubIcación, para ser abierto con gestión privada en Majadahonda), suponen la apertura de alrededor de 1.400 camas privadas, mientras está previsto cerrar unas 2.000 camas públicas en los grandes hospitales públicos.
¿Qué implica para los pacientes este modelo de hospital?

La calidad de los cuidados sanitarios en un hospital depende, del número de trabajadores por cama, de que el personal trabaje como un equipo, de la estabilidad en el empleo (a mayor estabilidad, mayor formación).,etc. El deterioro de las condiciones de empleo de los futuros trabajadores de estos hospitales, reducirá su moral, los equipos no trabajarán eficazmente y la calidad del servicio caerá, y todo ello repercutirá negativamente en los pacientes.
La evidencia científica internacional demuestra que los hospitales privados tienen más riesgos para los pacientes que los centros públicos (los hospitales privados con fines lucrativos tienen tasas de mortalidad más elevadas, superiores tasas de infecciones hospitalarias, etc.).

Además, el dinero dedicado año tras año, durante décadas a pagar el arrendamiento a estas empresas, se traducirá en un recorte de prestaciones clínicas en los centros públicos o, en otras actividades sanitarias, totalmente necesarias pero que no aportan beneficios económicos a las empresas.
La planificación sanitaria será sustituida por el logro de beneficios para las empresas privadas. Los servicios del hospital serán planificados por sociedades privadas con intereses puramente económicos, sin tener en cuenta las necesidades sanitarias de la población de la zona, utilizando las camas y la alta tecnología sanitaria de la forma más rentable económicamente, en contra de los intereses de los pacientes.

Estos hospitales incrementarán sus ganancias si realizan más operaciones quirurgicas de las pactadas, o si su indice de ocupación supera el 85 %, cuando en sanidad, una mayor utilización de los hospitales puede repercutir negativamente en los pacientes (altas prematuras, cirugía intensiva sin guardar los estandares mínimos de seguridad...).

¿Cómo será un hospital de modelo PFI?

Los pacientes que ingresen o acudan a uno de los nuevos hospitales, es muy probable que no conozcan a un empleado público hasta que llegue a la planta, al quirofano o a la consulta medica. La mayor parte del personal (no sanitario: celadores, administrativos, limpiadoras, cocinas, .....) no será personal público, y quizás tampoco pertenecerá a la empresa privada propietaria del hospital, sino que será subcontratado a otras empresas para abaratar costes.
También es muy probable que puedan existir una parte del hospital o una serie de camas para utilización privada. Posiblemente los equipos diagnosticos y las instalaciones serán compartidos entre pacientes públicos y particulares.
La atención médica será gratuita por ahora, pero incluso dentro de la parte pública del hospital habrá una oferta cada vez mayor de extras, presentados como opcionales (menu, television, ...........). Si el paciente quiere mejor comida o más privacidad entonces tendrá que pagarlo.

La información quedará en manos privadasLos proyectos de hospitales PFI son en definitiva contratos privados. En nombre de la “' confidencialidad comercial" se ocultará a la población, que es quien con sus impuestos en definitiva paga las prestaciones sanitarias, toda aquella información sensible para las empresas, o la que no sea políticamente correcto difundir (ingresos procedentes de las actividades paralelas)..

El control público (ya escaso en los hospitales públicos tradicionales) desaparecerá, los hospitales privados podrán ser utilizados comercialmente como cualquier otra propiedad privada y solo darán explicaciones a sus accionistas.
Las condiciones laborales empeorarán para los trabajadores.

Los trabajadores sanitarios (médicos, personal de enfermería...) serán transferidos desde el SERMAS a los 7 nuevos hospitales (excepto Valdemoro que será privado 100 % y contará con plantilla propia), teóricamente con los mismos derechos que en la actualidad, pero las presiones de las empresas propietarias para incrementar la actividad sanitaria (cirugía, número de ingresos, etc.) y por tanto para aumentar las cantidades máximas anuales que recibirán de la administración, incrementaran las cargas de trabajo y deteriorarán la asistencia.

En el personal “no público”, los trabajos, los sueldos y las condiciones se deteriorarán desde el inicio respecto a las plantillas actuales que hacen el mismo trabajo (reducciones de plantillas de hasta el 50 % y de salarios de hasta el 40 % en las experiencias existentes) para garantizar "ahorros de eficiencia" para las empresas y aumentar sus ganancias. La experiencia britanica indica que tras la apertura de estos hospitales privados, la mayoría de los que salen perdiendo serán mujeres, que realizaban antes de la privatización el 72 % del trabajo de apoyo del sistema sanitario publico. Las políticas de igualdad de salario del sector publico seran dejadas de lado.

¿Cuanto nos costarán los nuevos hospitales?
El PFI es una forma de hipotecar a las siguientes generaciones por algo que, pagemos lo que pagemos, nunca será público. Es un plan que se podría definir como: "construya ahora, pague mucho más de lo que vale índefinidamente".
· Para pagar la construcción del edificio, las sociedades privadas tendrán que pedir préstamos a bancos a intereses más altos que los que el sector público consigue habitualmente. · Las sociedades privadas necesariamente están obligadasa repartir beneficios entre sus accionistas, por lo que deberán cargar dichas cantidades a las cantiadades anuales que les vamos a pagar.

· El edificio es propiedad privada, por lo que los estandares de calidad en la construcción quedan en sus manos y sin control público.

· La experiencia internacional demuestra que las compañías privadas inflan un supuesto”riesgo financiero” que es cargado al coste total que los contribuyentes debemos pagar. En realidad este modelo apenas tiene más riesgos que los inherentes a la construcción del edificio, riesgos que desaparecen cuando termina la construcción.

· Los gastos para el contribuyente por sólo planificar y negociar un plan de PFI ascienden a millones de euros.

· La experiencia demuestra que los primeros planes han estado muy lejos de lo presupuestado. Y con contratos de PFI garantizados durante 30 años o más, cualquier futuro ahorro en el sector sanitario tendrán que venir de otros servicios, quizás esenciales.

¿Cual es la alternativa?
El método tradicional de financiación y construcción de los hospitales (a través de préstamos negociados por el Tesoro Público) es mejor y más barato. El modelo PFI terminará por costar más al contribuyente y recibirá un peor servicio. Un servicio de salud solo puede ser solidario y equitativo si es financiado con fondos públicos, nunca con fondos privados.

¿Qué podemos hacer ahora?
El modelo aplicado por el PP en la Comunidad de Madrid debe ser denunciado para crear una corriente de opinión contra el desembarco de las empresas privadas en la sanidad pública. Existe un pacto de silencio entre partidos politicos, grandes sindicatos, algunas asociaciones de pacientes.........que viven de las subvenciones de los gobiernos de turno.

El gobierno del PP ya ha adjudicado los nuevos hospitales. Es imprescindible denunciar esta política privatizadora, informando de las graves repercusiones sanitarias y económicas para toda la poblacion.







3 comentarios:

BARBALTA dijo...

Interesante articulo al cual le faltan numeros y sobretodo explicar el modelo tradicional con sus virtudes y defectos..
El modelo tradicional es aquel que tarda años en operarte, el modelo tradicional es aquel donde los trabajadores funcionarios producen colas y esperas de horas en la atencion a los pacientes sabes a que hora llegas y no cuando sales...
El nuevo modelo tampoco me parece bueno pero esta claro que el anterior tampoco debemos continuar la busqueda de un modelo nuevo que preserve la universalidad y gratuidad del servicio es evidente pero tambien una correcta gestion de una instalacion tan compleja como un hospital y no servicios de funcionarios apoltronados , la gestion puede ser publica o privada ninguna de las dos es la mejor la buena es la EFICIENTE...

Todas las administraciones publicas tambien subcontratan los servicios externos de los hospitales , tambien se paga por la tele, etc...

Vientos del Pueblo dijo...

Estamos de acuerdo contigo, en lo de la eficiencia y los funcionarios, pero el gestor es el que tiene la última responsabilidad.

antonio dijo...

Donde se mete el Alcalde, que no lucha para que en Getafe no se pierdan servicios, ni camas, que pasa que su partido le hadicho que no salga en esta foto?, y que pasa con la ecotasa, no comentais que nos la han subido del orden de un 20 a un 30% este año, ¿son estas las medidas contra la crisis económica de Pedro Castro?